Los exchanges de criptomonedas suelen publicar información sobre sus reservas para demostrar que disponen de suficientes activos digitales para cubrir los saldos de sus clientes. CoinEx adoptó esta práctica en 2022 y comenzó a publicar informes de prueba de reservas (Proof of Reserves) que comparan las criptomonedas disponibles con las obligaciones declaradas frente a los usuarios. A lo largo de 2026, las cifras publicadas mostraron ratios de reservas superiores al 100 % para varios activos importantes. Sin embargo, el anuncio del 15 de septiembre de 2026 sobre el cese de sus operaciones puso de manifiesto una diferencia fundamental entre disponer de activos suficientes y mantener la viabilidad económica de un negocio. En octubre de 2026, CoinEx ya había interrumpido sus servicios de negociación, aunque las retiradas de fondos seguían disponibles hasta el 22 de diciembre. El análisis de sus informes de reservas junto con este cierre permite comprender qué puede demostrar la transparencia financiera, cuáles son sus limitaciones y por qué la fiabilidad de un exchange no puede evaluarse únicamente mediante porcentajes aparentemente positivos.
CoinEx introdujo en 2022 su sistema de prueba de reservas basado en árboles de Merkle, que permite a los clientes comprobar si sus saldos están incluidos en los cálculos publicados. En lugar de limitarse a declarar que disponía de fondos suficientes, el exchange divulgaba las cantidades de determinadas criptomonedas almacenadas en monederos identificados y las comparaba con los saldos correspondientes de sus clientes registrados internamente. El ratio resultante indicaba si los activos declarados eran iguales, superiores o inferiores a las obligaciones frente a los usuarios para cada criptomoneda incluida. Un ratio del 100 % representaba una cobertura completa de los saldos declarados, mientras que un porcentaje superior indicaba la existencia de activos adicionales respecto a las obligaciones registradas en la fecha del informe.
El informe de enero de 2026 constituye un primer punto de referencia. Publicado el 22 de enero, mostraba ratios de reservas del 106,23 % para Bitcoin, del 100,31 % para Ethereum, del 112,24 % para Tether (USDT), del 109,94 % para USD Coin (USDC), del 111,84 % para CoinEx Token (CET) y del 100,20 % para Dogecoin. CoinEx declaró que las criptomonedas disponibles tenían un valor de mercado conjunto aproximado de 567,42 millones de dólares. Estas cifras indicaban que los activos declarados superaban los saldos correspondientes de los clientes en las seis criptomonedas. No obstante, el informe no permitía determinar la rentabilidad general del exchange, la cantidad de capital operativo disponible ni el alcance completo de sus obligaciones financieras más allá de los pasivos incluidos en el cálculo de las reservas.
Los informes posteriores demostraron por qué resulta más útil examinar varios periodos que confiar en una única cifra elevada. El 9 de abril de 2026, CoinEx declaró 2.244,66 BTC en activos registrados en la cadena de bloques, frente a 2.124,49 BTC contabilizados internamente, lo que representaba un ratio de reservas del 105,65 %. Ethereum mostraba un margen considerablemente menor, con 15.148,20 ETH frente a 15.111,83 ETH y un ratio del 100,24 %. El 8 de mayo, las reservas declaradas de Bitcoin habían disminuido hasta 2.168,80 BTC, mientras que el ratio aumentó al 106,10 %. Este ejemplo demuestra que un porcentaje más alto no significa necesariamente que un exchange posea más criptomonedas. El ratio depende de la relación entre los activos disponibles y los saldos de los clientes, y ambas cantidades pueden variar entre las fechas de publicación.
CoinEx continuó publicando información sobre sus reservas durante la primera mitad de 2026. Su actualización de junio presentó ratios del 105,33 % para BTC, del 100,23 % para ETH, del 106,53 % para USDT, del 102,72 % para USDC, del 102,76 % para CET y del 100,83 % para DOGE. El valor de mercado declarado de los activos almacenados en sus monederos ascendía aproximadamente a 528,10 millones de dólares. En comparación con enero, estas cifras reflejaban cambios en los saldos de las criptomonedas y variaciones en los márgenes superiores a la cobertura completa. Ethereum seguía especialmente cerca del 100 %, aunque no descendió por debajo de ese umbral en los informes mencionados. Un margen reducido no constituye automáticamente una señal de problemas, pero deja una cobertura adicional relativamente limitada dentro de esa categoría concreta de activos declarados.
El último informe de reservas identificado en la información disponible en octubre de 2026 estaba fechado el 14 de septiembre, poco antes de que CoinEx anunciara su cierre. Los ratios declarados eran aproximadamente del 105,60 % para BTC, del 100,58 % para ETH, del 109,13 % para USDT, del 101,53 % para USDC, del 107,42 % para CET y del 100,92 % para DOGE. El valor conjunto de los activos declarados en los monederos del exchange rondaba los 430 millones de dólares. Estas cifras de septiembre fueron reproducidas por medios especializados independientes a partir de la información sobre reservas facilitada por CoinEx. Deben interpretarse como una instantánea publicada por el propio exchange y no como un examen independiente y completo de sus finanzas. Además, únicamente incluían seis criptomonedas, por lo que no representaban necesariamente todos los activos y obligaciones asociados al negocio.
La comparación entre enero y septiembre permite identificar dos aspectos importantes. En primer lugar, el valor de mercado declarado de los activos almacenados en los monederos descendió de aproximadamente 567 millones a unos 430 millones de dólares. Sin embargo, esta diferencia no puede interpretarse directamente como retiradas de fondos de clientes o pérdidas financieras, ya que tanto las cotizaciones como las cantidades de criptomonedas influyen en su valoración en dólares. En segundo lugar, los ratios publicados permanecieron por encima del 100 % incluso cuando CoinEx se aproximaba a la decisión de suspender sus operaciones. Esta es la principal enseñanza de su historial de informes en 2026: disponer de suficientes criptomonedas declaradas para respaldar los saldos de los clientes no garantiza que un exchange pueda mantener un negocio económicamente viable. Las cifras de reservas describen un aspecto concreto de la cobertura financiera, mientras que la continuidad de las operaciones también depende de los ingresos, la liquidez, los gastos, las obligaciones regulatorias y las decisiones de la dirección.
La prueba de reservas ofrece más información que una simple declaración sin respaldo sobre la protección de los fondos de los clientes. En CoinEx, el procedimiento combinaba información de monederos de criptomonedas con un árbol de Merkle, un método para organizar registros de cuentas que permite a cada usuario verificar la inclusión de su saldo sin acceder a los datos de otros clientes. De esta manera, se obtiene una herramienta práctica para comprobar parte de las afirmaciones contables del exchange. Los usuarios pueden comparar los ratios publicados, consultar la fecha correspondiente y seguir las instrucciones disponibles para verificar los registros de sus propios saldos. Sin embargo, la utilidad de esta información depende de la precisión y la integridad de los datos empleados en los cálculos.
Una de las principales limitaciones está relacionada con la diferencia entre activos y pasivos. Los registros de una cadena de bloques pueden demostrar que determinadas cantidades de criptomonedas existen en direcciones concretas, pero acreditar que un exchange controla esas direcciones requiere comprobaciones adicionales. Incluso cuando se demuestra la titularidad de los monederos, los activos visibles no revelan automáticamente todas las obligaciones financieras asociadas. Un exchange podría mantener préstamos pendientes, deudas operativas, compromisos contractuales u otros pasivos que no aparezcan reflejados en los saldos de clientes utilizados para calcular una determinada prueba de reservas. Por tanto, un ratio superior al 100 % no debe interpretarse como una confirmación de que todo el negocio es solvente en cualquier circunstancia.
Otra limitación importante es el momento de la verificación. Los informes de reservas describen la situación existente en una fecha concreta, mientras que los depósitos, las retiradas y las transferencias de activos continúan produciéndose entre una publicación y otra. CoinEx solía publicar actualizaciones aproximadamente cada mes, proporcionando observaciones periódicas en lugar de una confirmación continua de su situación financiera. Un informe que mostrara una cobertura del 105 % en Bitcoin durante una fecha determinada no garantizaba que el mismo porcentaje se mantuviera varias semanas después. Asimismo, las criptomonedas almacenadas en monederos pueden diferir de los fondos disponibles inmediatamente si algunos activos están comprometidos en operaciones de staking o sujetos a otras restricciones operativas. Comprender estas diferencias resulta especialmente importante cuando un exchange afronta una demanda extraordinaria de retiradas o se prepara para interrumpir sus servicios.
Un informe de prueba de reservas y una auditoría financiera independiente responden a preguntas diferentes. La verificación de reservas suele centrarse en determinar si determinados activos en criptomonedas cubren los saldos de clientes incluidos en el cálculo. Una auditoría financiera más amplia examina los registros contables, las obligaciones, los controles internos y otros aspectos de la situación económica de una empresa, de acuerdo con el alcance establecido para la revisión. Las cifras de reservas publicadas por CoinEx eran principalmente declaraciones proporcionadas por el propio exchange, y el informe de septiembre no debería describirse como auditado de manera independiente sin pruebas de que un auditor externo lo examinó. Esta distinción es relevante porque publicar datos verificables en una cadena de bloques aporta transparencia, pero no sustituye una evaluación independiente de las circunstancias financieras completas del negocio.
La variedad de activos incluidos en un informe también influye en su utilidad. CoinEx publicaba regularmente información sobre BTC, ETH, USDT, USDC, DOGE y CET. Estas cifras permitían a los clientes conocer la situación de varias reservas importantes, pero no proporcionaban un cálculo público equivalente para todas las criptomonedas disponibles en el exchange. La inclusión de CET merece especial atención porque se trataba de un token emitido dentro del ecosistema CoinEx y presentaba características de mercado diferentes a las de Bitcoin o las stablecoins de uso extendido. Su valor de mercado y su liquidez podían experimentar variaciones considerables en situaciones de presión comercial. Por ello, comparar la cobertura de cada criptomoneda aporta más información que considerar todos los porcentajes superiores al 100 % como pruebas de una fortaleza financiera equivalente.
Para los usuarios que evalúan la información publicada por un exchange, lo más útil es examinar el método de elaboración de los informes, la fecha de publicación, los activos incluidos y las pruebas que respaldan las cifras. También conviene comprobar si las direcciones de los monederos pueden verificarse, si las obligaciones frente a los clientes están claramente definidas y si un especialista independiente ha revisado la metodología. Los incidentes de seguridad anteriores, el funcionamiento de las retiradas, la atención al cliente y la situación legal del exchange aportan contexto adicional. CoinEx sufrió una importante brecha de seguridad en septiembre de 2023, cuando unos atacantes consiguieron acceder a criptomonedas almacenadas en monederos calientes. Aunque la empresa posteriormente abordó el incidente y continuó publicando sus reservas, este episodio demuestra por qué la cobertura de activos y la seguridad operativa deben evaluarse por separado, en lugar de considerarse medidas equivalentes de fiabilidad.

El 15 de septiembre de 2026, CoinEx anunció que pondría fin a las operaciones de su exchange después de casi nueve años de actividad. Según la empresa, la decisión respondía a la debilidad prolongada de los mercados de criptomonedas, la disminución de los volúmenes de negociación y de la liquidez, el aumento de los requisitos regulatorios y el incremento de los costes de cumplimiento normativo. Estas circunstancias habían dificultado la continuidad comercial del negocio. La decisión resultó especialmente significativa porque el exchange seguía declarando ratios de reservas superiores al 100 %. Su cierre puso de manifiesto una limitación que puede pasar desapercibida: disponer de activos declarados suficientes para cubrir los saldos de los clientes no equivale a generar ingresos adecuados ni a mantener las condiciones empresariales necesarias para operar indefinidamente.
CoinEx estableció un calendario de cierre por etapas. Los nuevos registros se suspendieron el 15 de septiembre, mientras que los contratos de futuros pasaron a un modo que únicamente permitía reducir posiciones y varios servicios adicionales dejaron de aceptar nuevas órdenes. Estaba previsto que los servicios distintos de la negociación al contado, incluidos los futuros, los productos relacionados con operaciones con margen, los préstamos y los programas de rendimiento, dejaran de funcionar el 22 de septiembre. La negociación al contado finalizó el 29 de septiembre, junto con las operaciones vinculadas a CoinEx Smart Chain y OneSwap. La empresa también estableció procedimientos para liquidar las criptomonedas restantes y recomprar CET a un precio de 0,005 USDT por token. Para el 29 de octubre de 2026, CoinEx ya no funcionaba como un exchange convencional de negociación de criptomonedas. La actividad restante relacionada con el servicio de intercambio se centraba en procesar saldos y retiradas de fondos.
La fecha límite para retirar los fondos es el 22 de diciembre de 2026 a las 10:00 UTC+8, equivalente a las 02:00 UTC. CoinEx declaró que los activos de sus clientes estaban completamente respaldados y que las retiradas permanecerían disponibles hasta ese momento. Sin embargo, las condiciones del cierre incluyen aspectos importantes. Los activos distintos de USDT que permanecieron después de la suspensión de la negociación en septiembre quedaron sujetos a procedimientos de liquidación, por lo que los usuarios no deben asumir que todas sus criptomonedas originales siguen disponibles para retirarlas en la misma forma. Los saldos de USDT que permanezcan después del plazo definitivo pasarán a un sistema de custodia independiente, con una comisión mensual equivalente al 5 % del saldo original registrado al finalizar el periodo de retiradas. La empresa estableció el 22 de agosto de 2028 como fecha límite para presentar solicitudes de recuperación de los fondos en custodia. Estas condiciones hacen que los comunicados operativos del exchange sean más relevantes en términos inmediatos que sus porcentajes históricos de reservas.
Quienes todavía tengan activos asociados a una cuenta del exchange CoinEx deberían comenzar por revisar el saldo actual y el historial de transacciones. La pregunta más importante no es únicamente si el informe de reservas de septiembre superaba el 100 %, sino qué activos continúan disponibles para su retirada y cómo se gestionaron los saldos anteriores durante el proceso de liquidación de septiembre. Los usuarios que tenían CET, otras criptomonedas, fondos en staking o productos de inversión deberían comprobar si esas posiciones fueron convertidas o liquidadas. Los registros de transacciones pueden ayudar a establecer las cantidades correspondientes e identificar los fondos pendientes. CoinEx Wallet y CoinEx Vault son servicios independientes que, según comunicó la empresa, continuarían operativos. Por ello, también es importante distinguir los activos mantenidos en el exchange de los fondos controlados mediante estos servicios.
Antes de transferir criptomonedas, los usuarios deben comprobar la dirección de destino, la red blockchain admitida y las posibles comisiones por retirada. Enviar USDT mediante una red incompatible puede provocar la pérdida permanente de los fondos, incluso cuando la dirección del destinatario parezca correcta. Cuando resulte práctico, una pequeña transacción de prueba puede ayudar a confirmar que el monedero o exchange receptor admite el activo y la red seleccionados. También conviene conservar las confirmaciones de retirada y los identificadores de las transacciones en la cadena de bloques. Como las transferencias de criptomonedas pueden sufrir congestión de red o requerir verificaciones adicionales, esperar hasta el último día para retirar los fondos supone asumir riesgos innecesarios. Las solicitudes relacionadas con la recuperación de cuentas o las comprobaciones de identidad deben gestionarse exclusivamente a través de los canales oficiales y verificados de CoinEx, evitando enlaces enviados por terceros desconocidos.
La experiencia de CoinEx ofrece una respuesta clara a la pregunta de si los informes de reservas de criptomonedas son suficientes para evaluar la fiabilidad de un exchange. Son útiles cuando proporcionan pruebas verificables y fechadas de que los activos declarados cubren determinados saldos de clientes. Su valor informativo aumenta cuando se analizan varios periodos y existe una verificación independiente. Sin embargo, no pueden demostrar la rentabilidad general de un negocio, su solvencia financiera completa, la liquidez futura del mercado ni su capacidad para continuar prestando servicios. En octubre de 2026, la prioridad práctica para los clientes que todavía mantienen fondos en CoinEx es completar las retiradas antes del 22 de diciembre, en lugar de interpretar los ratios históricos como una garantía de acceso futuro. En términos generales, este caso demuestra que la transparencia financiera constituye una parte importante de la evaluación de riesgos de un exchange, pero no sustituye el análisis de sus condiciones operativas, obligaciones legales, medidas de seguridad y disponibilidad real de los fondos de sus clientes.